Finalmente tuve la oportunidad de verla y, por fortuna, en pantalla grande. Basada en la novela homónima de Ágatha Christie, de intriga, drama y misterio, se desarrolla en casi dos horas que, para los amantes del género, no decepcionan.

Durante un viaje en el legendario tren Orient Express, el detective belga Hércules Poirot investiga un asesinato cometido en el trayecto. Parece que todos los pasajeros, un grupo muy particular de personajes diferentes, son sospechosos.

Puntos a favor: tensión y suspenso asegurados, grandes momentos (algunos inesperados) y música adecuada para cada situación. Punto en contra: prólogo innecesariamente extenso a cargo del detective Poirot.

En fin, Asesinato en el Expreso de Oriente (2017) es una película inquietante y, a veces, intensa. Es imposible no tratar de descubrir al asesino antes de que lo devele el mismo Hércules.

P.D.: La gran revelación, mientras suceden los últimos minutos, resulta apasionante.