¿Cómo hablar de esta serie sin contar demasiado? En principio, puedo decir que tiene dos temporadas y que es un drama policial.

La primera temporada comienza con la desaparición de una niña, durante la celebración de su primera comunión, en un pueblo pequeño. La detective Laura y el policía Víctor actúan encubiertos para infiltrarse en la familia y encontrar la verdad.

En la segunda temporada, el equipo se traslada a la ciudad y vuelve a trabajar encubierto para investigar la desaparición de una joven médica y el asesinato de una enfermera en el mismo hospital.

Cada capítulo presenta secretos, mentiras, engaños, conflictos, acciones desesperadas, errores, indicios y evidencias que generan y mantienen el suspenso, la intriga y el misterio.

Bajo sospecha resulta una serie atrapante que inquieta y sorprende (mejor la primera temporada que la segunda), una serie en la que todos son sospechosos y todos esconden algo.

P.D.: “Hay secretos y mentiras que pueden ocasionar tragedias.”