Los que tienen Netflix, seguro la conocen. Tal vez la vieron, les llamó la atención o la tienen en la lista de pendientes. Contratiempo es uno de esos thrillers que hay que seguir de principio a fin.

Cuenta la historia de Adrián Doria, un joven y exitoso empresario, que despierta en la habitación de un hotel junto al cadáver de su amante. Acusado de asesinato, decide contratar los servicios de Virginia Goodman, la mejor preparadora de testigos del país. En el transcurso de una noche, asesora y cliente trabajarán para encontrar una duda razonable para salvarse de la cárcel.

Engaños, mentiras, versiones, hipótesis, planes, detalles, pistas e indicios logran una atmósfera tensa y asfixiante. Sumada al final sorprendente y estremecedor, cierran una película (a mi parecer) sumamente inquietante y sobresaliente.

Para el protagonista cada minuto cuenta, para nosotros cada minuto es importante y, en lo personal, vale la pena.