Si hay historias que pueden conmover a cualquiera, que enseñan y quedan en la memoria, esas son las historias con animales y, en especial, las que protagoniza un perro: el más famoso mejor amigo del hombre.

En Fluke (1995), un pequeño perro que disfruta la vida de descanso y diversión descubre, a través de sueños y recuerdos, que su vida anterior fue la de un hombre. Decide entonces viajar para reencontrarse con su familia y recuperar el tiempo perdido.

Durante Mi perro Skip (2000), un niño tímido recibe como regalo de cumpleaños un perro que se convierte enseguida en su mejor amigo y su compañero de aventuras. Gracias a él, el chico pierde la vergüenza y comienza a tener confianza en sí mismo.

Marley y yo (2008) presenta a una pareja recién casada que empieza a afrontar los primeros retos del matrimonio. Él, como no se siente preparado para ser padre, se inclina por adoptar un cachorro de Labrador que, al crecer, ocasiona un caos pero trae amor y alegrías.

En Siempre a tu lado (2009), un profesor universitario que da clases de música encuentra abandonado en la estación de tren a un perro de origen japonés y raza Akita. Al ver que no lo reclaman, se lo lleva a su casa y, poco a poco, crea con él lazos entrañables que nada ni nadie pueden romper.

Sin duda, son cuatro recordados dramas (los tres primeros también considerados comedia), entretenidos, simpáticos, conmovedores y sumamente emotivos. Son cuatro películas que hablan sobre el amor, la amistad, la fidelidad y el compañerismo. Son historias que emocionan hasta las lágrimas, historias para ver y disfrutar en familia.