El amor después de los 50

Marcos y Ana componen un matrimonio de más de 25 años y se llevan muy bien. Después de que su hijo se va a estudiar al extranjero, entran en una crisis existencial y deciden separarse. El amor ya no es lo que era. Durante un tiempo, ambos tienen diferentes parejas y se sienten jóvenes y renovados. Sin embargo, algo parece faltarles. ¿A ella, tal vez, las risas? ¿A él, quizás, el orden y la comodidad de antes?

Cuando 2 grandes figuras lo cambian todo

Si bien la historia es interesante y el guion sólido, te podés encontrar con alguna meseta producto de la extensión de la película. Pero, en este caso, sus dos protagonistas borran cualquier inconsistencia y la hacen merecedora de verla.

Marcos es Ricardo Darín y Ana es Mercedes Morán. Él, como siempre, desprende naturalidad y credibilidad absoluta. Ella demuestra ser la indicada, más fresca que en El Ángel. A ellos se unen un grupo de actores secundarios que acompañan más que bien en esta ocasión.

Mientras viven sus experiencias, nos hacen recorrer lugares de Buenos Aires que tantas veces vimos y en pocos momentos con atención. Nos hacen también pensarnos y reflexionar acerca de dónde nos encontramos y qué queremos de la vida y del futuro.

Conclusiones personales

Hacía tiempo, para mí, que una película argentina no valía la pena tanto como esta. El pasado fin de semana descubrí una historia entretenida, real, inteligente y encantadora.

¿Si la hubiera hecho más breve? Sí, seguro que sí. Aunque, sin duda, no me arrepiento de disfrutarla hasta el final.