¡Y al fin pude verla! A mi entender es un thriller de terror, con ciertos momentos que rozan la comedia, y atrapa apenas empieza, porque su inicio es excelente.

Son las nueve de la mañana y un grupo de personas absolutamente heterogéneo desayuna en un café en el centro de Madrid. Uno de ellos tiene prisa. Al salir por la puerta, recibe un disparo en la cabeza. Nadie se atreve a socorrerle. Están todos atrapados.

Comienza entonces (y va en aumento) una situación desesperante que pronto se convierte en locura y caos. ¿Qué sucede realmente dentro y fuera de ese bar?

Lo mejor: el gran arranque, los personajes diversos y particulares y el reencuentro de Blanca Suárez y Mario Casas. El punto en contra: algunos interrogantes sin responder.

En suma, no me arrepiento de verla. El bar (2017) me resultó una película intensa, inesperada e inquietante.