Situada a comienzos del siglo XX, presenta a Julio, un joven humilde que viaja al pueblo de Cantaloa para visitar a su hermana Cristina, una de las doncellas del Gran Hotel. Sin embargo, al llegar, se entera de que hace tiempo nadie sabe de ella. Decide entonces quedarse como camarero e investigar la desaparición. Allí entabla una relación (especial) con Alicia, una de las hijas de la propietaria del hotel, e inicia una gran amistad con Andrés, otro de los camareros, hijo de la gobernanta del hotel. Los tres irán descubriendo mentiras y secretos guardados desde hace años atrás.

Si seguís o te gustan las series de época, con distintos personajes entrañables que generan amor y odio y tienen historias propias, Gran Hotel no falla.

Con tres temporadas, resulta ser apasionante desde el primer capítulo hasta el último. Del género drama, pero llena de suspenso, misterio e intriga, transcurre con buen ritmo, atrapa, sorprende y emociona.

P.D.: Difícil no enamorarse de la pareja protagonista.