Primero, el libro. Después, la película. Ambos tienen suspenso, misterio, intriga y drama. Sin embargo, el libro se extiende un poco más de lo debido, con descripciones que ralentizan la trama.

La chica del tren narra la historia de Rachel, una mujer devastada por su reciente divorcio. De camino al trabajo, imagina la vida de una pareja aparentemente perfecta, que vive en una casa por la que su tren pasa todos los días. Una mañana Rachel es testigo desde la ventana del tren de un impactante y desconcertante suceso y se ve involucrada en el misterio que ella misma revela.

En la película se destacan las actuaciones femeninas, especialmente de las mujeres protagonistas. La música es adecuada y la fotografía, muy buena.

La chica del tren es un thriller inquietante con grandes e interesantes momentos y otros olvidables.

 

P. D.: Hay lugar para la violencia, los abusos y las adicciones…