Difícil que una historia con giros, sorpresas y finales con situaciones abiertas no atrape desde el inicio. Más aún si, como el insecto, la protagonista femenina, una actriz que brilla en su rol, es inquietante y temible.

Durante seis capítulos, una asesina serial, años después de su captura, colabora con la policía para resolver los crímenes de su propio imitador, con la única condición de que sea su hijo el que esté a cargo del caso.

El punto a favor: es un thriller dramático con buen ritmo, aunque a partir del segundo episodio. El punto en contra: algunas preguntas que surgen de la trama quedan sin responder.

La mantis es un producto francés de calidad, una miniserie que para los amantes del género se recomienda.