Durante más de hora y media, Charlie, un joven tímido y marginado, tiene que afrontar distintas dificultades: la búsqueda de un grupo de amigos con los que pueda encajar y sentirse a gusto, los conflictos familiares, el primer amor e, incluso, una situación traumática del pasado. Mientras la vida sucede, él escribe cartas sobre sus frustraciones, sueños y aprendizajes.

Las ventajas de ser invisible (2012) es un drama simpático, tierno, emotivo y entretenido; una historia posible que atrapa desde el inicio y que enseña que cuando uno se libera y ama siempre puede sanar; una película que, aunque tenga ya algunos años, es imposible dejarla pasar.