Recientemente añadida a Netflix, esta serie de televisión de diez episodios narra una historia tan interesante como dramática y dolorosa, a través de un grupo de personajes diversos que guardan más potencial del que nos dejan, pero que están interpretados (algunos mejor que otros) por figuras que logran lucirse.

Situada en Jersey City, Siete segundos inicia con un accidente automovilístico. Cuando un novato policía blanco se distrae al volante, atropella a un adolescente afroamericano. Comienzan entonces las disputas raciales; los afroamericanos quieren justicia y los policías caucásicos defienden al agente implicado.

Esta es la historia de una sociedad dividida por la tensión racial, de una madre abatida por el dolor, de un padre que empieza a conocer realmente a su hijo, de un oficial que se equivoca de manera irreversible y de una asistente de fiscal que lucha por ganar uno de los casos más difíciles.

Sin embargo, es también una historia, con una temporada demasiado larga, que se queda a mitad de camino. En mi opinión, hubiera funcionado mejor con una menor cantidad de capítulos o en el formato de película.